Liechtenstein
LituaniaAutor: Carlos Sanz — Experto en fútbol sudamericano y ligas de ascenso europeas
La selección de Lituania tocó fondo en la anterior edición de la Liga de Naciones al perder los seis partidos que disputó y consumar un descenso directo al grupo D. Ahora, los bálticos buscan recuperar el terreno perdido y su primer rival en el camino de regreso parece ideal para empezar a construir. Enfrente estará Liechtenstein, un equipo que no deja de acumular derrotas y que, además, inicia una pequeña transición generacional. ¿Podrán los anfitriones evitar una nueva caída?
Liechtenstein sigue siendo uno de los combinados más débiles del fútbol europeo y ni siquiera ante rivales de su mismo escalón logra competir con garantías. En la fase de clasificación para el Mundial, los del Principado terminaron últimos con ocho derrotas y un balance de goles de 0 a 31. Tampoco encontraron el camino del gol en los amistosos de verano frente a Andorra (0–2) y Chipre (0–2), choque este último en el que los chipriotas dominaron de principio a fin: 66% de posesión y 17 remates frente a solo uno de los locales. Desde 2023, el banquillo lo ocupa Konrad Fünfstück, un técnico alemán que apuesta por un juego cauto con un 3‑5‑2 que, en fase defensiva, se transforma en un 5‑3‑2 para saturar el área propia. Esa estructura le da cierta compacidad a la última línea, pero al mismo tiempo reduce al mínimo las opciones ofensivas del equipo.
A la desoladora estadística —una sola victoria (1‑0 frente a Tanzania) en los últimos 17 partidos— se suman ahora varios quebraderos de cabeza en la plantilla. El carrilero derecho Sandro Wolfinger (79 internacionalidades) ha anunciado su retirada de la selección. Además, el centrocampista Simon Lüchinger (36 partidos) y el delantero Willy Pizza (una asistencia en diez encuentros) se pierden el inicio de la Liga de Naciones por lesión. Pizza, que además ejerce como jugador‑entrenador en un club de su país, era una de las referencias ofensivas del grupo.
El anterior ciclo fue desastroso para los lituanos. Sumaron seis derrotas en la Liga de Naciones, cayeron a la cuarta división y cerraron la fase de clasificación para el Mundial‑2026 en el último puesto de su grupo. Pese a todo, la federación decidió no mover ficha: Edgaras Jankauskas sigue al frente del equipo y, para la concentración otoñal, solo convocó a un debutante. Esto refleja la intención de seguir intentando un fútbol más moderno con los escasos recursos disponibles. La realidad es que incluso contra sus vecinos bálticos a Lituania le cuesta competir: cayó ante Estonia (0‑1) y apenas superó a Letonia (1‑1 y 5‑4 en penaltis) en la Copa Báltica.
El cuerpo técnico lituano puede contar con casi toda su columna vertebral. La única baja importante es la del extremo derecho Dominykas Barauskas (11 partidos), que se rompió el ligamento cruzado. Vaidas Magdušauskas también arrastra una lesión, pero solo había debutado en el amistoso frente a Estonia y no era un titular indiscutible. Quien sí podría echarse en falta si se le necesitara es Fiodor Černych, segundo máximo goleador histórico de la selección (15 tantos en 103 encuentros), aunque su veteranía hace que ya no sea convocado con regularidad.
Liechtenstein (3‑5‑2): Ospelt – Maier, Traber, Hofer – Sund, Hasler, Büchel, Sele, Göppel – Saglam, Luque‑Notaro. Bajas por lesión: Lüchinger. Entrenador: Konrad Fünfstück.
Lituania (5‑1‑2‑2): Švedkauskas – Širvys, Kažukolovas, Utkus, Armalas, Lasickas – Vorobjovas – Šluta, Gineitis – Dubickas, Kučys. Bajas por lesión: Barauskas, Magdušauskas. Entrenador: Edgaras Jankauskas.
El colegiado croata dirigió 30 partidos oficiales la temporada pasada y se ganó la fama de ser extremadamente riguroso. En promedio, señaló 26,5 faltas por encuentro y mostró cuatro tarjetas amarillas. Además, en ese periodo expulsó a ocho jugadores y concedió siete penaltis. Su presencia en el centro del campo suele traducirse en un juego muy interrumpido y con sanciones disciplinarias frecuentes.
Apuesta principal: victoria de Lituania con hándicap (–1,5) a cuota 2,01. Liechtenstein no representa una amenaza real. En partidos oficiales no gana en casa desde 2018 y sufre incluso ante selecciones de su mismo nivel. En la anterior edición de la Liga de Naciones no pudo vencer ni a Gibraltar ni a San Marino, y en sus partidos como local concedió un promedio de 2,06 goles esperados (xG) en contra, mientras que encajó 2,25 goles reales por encuentro. A eso se añade la baja del experimentado Wolfinger y un once que dista mucho de ser el óptimo. Lituania, por el contrario, comparece con un bloque muy rodado, capaz de imponerse con solvencia a Moldavia (2–0) a domicilio. Por ello, la apuesta más sólida es la victoria lituana con un margen de al menos dos goles.
Alternativa: total de goles superior a 2,5 a cuota 2,01. Liechtenstein ha perdido sus últimos siete partidos como local. En seis de ellos recibió dos o más tantos, incluso de rivales como San Marino o Macedonia del Norte. La motivación de Lituania y su capacidad para generar ocasiones fuera de casa —lo demostró ante Moldavia, Chipre, Finlandia o Rumanía— apuntan a que mantendrá esa dinámica. Por otro lado, en sus diez desplazamientos anteriores, los bálticos solo dejaron su portería a cero en una ocasión, por lo que es probable que ambos equipos contribuyan al marcador. Se espera un encuentro con varias dianas.
El pronóstico de la redacción tiene carácter meramente informativo y no debe entenderse como una recomendación concreta. Cada usuario debe hacer su propio análisis antes de decidir una apuesta.
Liechtenstein3-5-2
Lituania5-1-2-2En este encuentro de la Liga de Naciones, Liechtenstein vuelve a mostrarse como el equipo más frágil del grupo. Su tendencia a ceder ante rivales superiores me hace pensar que Lituania no tendrá dificultades para imponerse. Por eso, mi opción es la victoria visitante.
Me arriesgo con un marcador exacto de empate, porque los equipos son capaces de anotar. Apuesto a que ambos marcan.
En este encuentro de la Liga de Naciones, Liechtenstein vuelve a mostrarse como el equipo más frágil del grupo. Su tendencia a ceder ante rivales superiores me hace pensar que Lituania no tendrá dificultades para imponerse. Por eso, mi opción es la victoria visitante.
Me arriesgo con un marcador exacto de empate, porque los equipos son capaces de anotar. Apuesto a que ambos marcan.
El partido se juega el 24 de septiembre de 2026 a las 20:45, en el estadio de Liechtenstein como local.
La apuesta principal es victoria de Lituania con hándicap (–1,5) a cuota 2,01.
Lituania es el claro favorito, ya que Liechtenstein acumula derrotas continuas y tiene bajas importantes en su plantilla.
Liechtenstein pierde al carrilero Sandro Wolfinger (retirado), al centrocampista Simon Lüchinger y al delantero Willy Pizza por lesión.
Lituania llega con un bloque consolidado; solo tiene la baja por lesión del extremo Dominykas Barauskas. El resto del equipo titular está disponible.
El árbitro croata Ante Čulina es muy riguroso: en promedio señala 26,5 faltas por partido y muestra cuatro tarjetas amarillas, por lo que se espera un juego interrumpido.