Dynamo Dresde
SchalkeAutor: Carlos Sanz — Experto en fútbol sudamericano y ligas de ascenso europeas
El sorteo de los dieciseisavos de final de la Copa de Alemania ha emparejado a dos equipos que llegan al cruce con las urnas casi vacías. El Dinamo Dresde coquetea con el descenso en la Segunda Bundesliga y ha perdido a sus principales piezas defensivas. El Schalke, por su parte, sigue sin encontrar el camino en la élite, firma cifras goleadoras paupérrimas y ve cómo la enfermería no deja de crecer. Con estos mimbres, la eliminatoria se presenta como un duelo de resistencias, donde el que mejor gestione sus limitaciones dará un paso hacia los octavos.
El conjunto sajón, que milita en la categoría de plata del fútbol alemán, ha disputado nueve jornadas y apenas se sostiene por encima de los puestos de peligro. Su dinámica es preocupante: en las últimas cinco salidas solo ha sumado una victoria, y el tropiezo más reciente llegó justo antes del compromiso copero. El Holstein Kiel, que hasta entonces no conocía el triunfo en la temporada, endosó un contundente 0-3 a los de Thomas Stamm en el último envite liguero.
Lejos de encontrar consuelo en su feudo, el Dinamo Dresde ha demostrado que los muros propios no le protegen ante rivales de mayor jerarquía. Ante su afición ya claudicó frente al Hertha (1-2) y el Bochum (1-2), dos escuadras cuyo potencial se acerca al de la elite. La fragilidad defensiva es una constante: el equipo permite a sus adversarios generar ocasiones por valor de 1.84 xG por encuentro, una cifra elevada que, además, se ve superada en la práctica, ya que encaja una media de dos tantos por partido.
La mala noticia es que la situación no tiene visos de mejorar. La enfermería del club está ocupada por piezas fundamentales de la retaguardia. Thomas Keller, autor de un gol en los cinco encuentros que ha disputado en la 2026/27; Kenneth Schmidt, estandarte de la zaga; y el veterano Lars Benning son baja segura. Sin ellos, el técnico tendrá que improvisar en una zona del campo vital para cualquier aspiracion copera.
La vuelta del Schalke a la Bundesliga se está convirtiendo en un calvario. Tras siete jornadas, el equipo de Gelsenkirchen solo ha sido capaz de ganar un partido y se encuentra instalado en la zona de descenso. Su principal lastre es la parcela ofensiva: tiene el peor ataque de toda la competición. Los números no engañan: genera apenas 1.06 xG por partido y materializa 0.57 goles por encuentro. Los dos últimos compromisos, una derrota por 0-1 ante el Colonia y un empate sin goles frente al Mainz, reflejan a la perfección esa falta de ideas y mordiente.
Ni siquiera el estreno copero resultó tranquilizador. En la ronda anterior, el Schalke necesitó la prórroga para deshacerse del Hallescher, un conjunto de categoría inferior, y solo entonces encontró el camino del gol para firmar un 5-2 engañoso. Esa incapacidad para resolver con solvencia se extiende también a su propia portería: los rivales generan ante los mineros un promedio de 1.81 xG por partido, un dato que delata un desequilibrio preocupante entre ambas fases del juego.
Parte de la culpa la tiene una lista de bajas interminable. El Schalke llega al duelo con ocho futbolistas en la enfermería. La última incorporación al parte médico es el lateral izquierdo Robin Gosens, que se une a los defensas Dejan Ljubicic, Maximilian Weber y Mertcan Ayan. Tampoco estarán disponibles en ataque el capitán Kenan Karaman, el veloz Moussa Sylla ni el creativo Soufyan El-Faouzi. La plantilla está tan mermada que cualquier solución parece un parche.
Dinamo Dresde (4-2-3-1): Grill – Sterner, Rapp, Müller, Straudi – Wagner, Raschl – Covic, Hauptmann, Bobzin – Vermeij
Bajas: Keller, Schmidt y Benning (todos por lesión)
Entrenador: Thomas Stamm
Schalke (3-4-3): Karius – T. Becker, Katic, Kurucay – Gantenbein, Tanaka, Vozar, Bekcer – Hwang, Adamu, Aouchiche
Bajas: Gosens, El-Faouzi, Weber, Ljubicic, Sylla, Karaman y Schallenberg (todos por lesión)
Entrenador: Miron Muslic
Pronóstico principal: victoria del Schalke a cuota 2.00. El panorama invita a pensar en un encuentro áspero, pero con un final favorable a los visitantes. El Dinamo Dresde se presenta con una zaga descuartizada; sin apenas recambios naturales, el equipo perderá consistencia atrás y el susto del sábado ante el Holstein no ayuda a la confianza. El conjunto local concede demasiadas ocasiones a sus rivales (1.84 xGA por partido) y sufre aún más en la realidad que en las estadísticas esperadas. Además, cuando se ha medido a oponentes de mayor nivel, incluso en casa, el Dinamo ha terminado cediendo: no empata, pierde. El Schalke, pese a sus problemas, cuenta con un seguro bajo palos como Loris Karius, uno de los guardametas con más paradas de la Bundesliga, y en ataque sabe imponerse a rivales de menor entidad, como ya demostró en la ronda previa de copa.
Pronóstico de total: menos de 2.5 goles a cuota 2.25. El Schalke, lejos de su estadio, no ha sido capaz de marcar más de un gol por partido en la competición doméstica. El Dinamo Dresde, por su parte, anota un promedio de 1.25 goles como local y también encaja alrededor de uno por encuentro. Con tantas bajas en ambos bandos, lo razonable es esperar un choque cerrado, con menos riesgo y más especulación. La lógica apunta a un marcador ajustado, donde la necesidad de no cometer errores y la falta de efectivos pesen más que el espectáculo.
El pronóstico de la redacción tiene carácter meramente informativo y no debe entenderse como una recomendación concreta. Cada usuario debe hacer su propio análisis antes de decidir una apuesta.
El partido corresponde a los dieciseisavos de final de la Copa de Alemania y se disputará el 28 de octubre de 2026 a las 18:00.
El pronóstico principal es victoria del Schalke con una cuota de 2.00, apoyado en la frágil defensa del Dynamo Dresde y la necesidad de los visitantes de imponerse a un rival de categoría inferior.
El Dynamo Dresde pierde a los defensas Keller, Schmidt y Benning. El Schalke tiene ocho bajas, entre ellos Gosens, Karaman, Sylla, El-Faouzi, Ljubicic, Weber, Ayan y Schallenberg.
El Dynamo Dresde coquetea con el descenso en la 2. Bundesliga, sumó solo una victoria en sus últimas cinco salidas y viene de perder 0-3 ante Holstein Kiel. Su defensa encaja una media de dos goles por partido y permite 1.84 xG por encuentro.
El Schalke tiene el peor ataque de la Bundesliga (0.57 goles por partido), solo ha ganado un partido en siete jornadas y viene de un empate sin goles ante Mainz. En la copa necesitó la prórroga para eliminar al Hallescher.
Sí, se pronostica menos de 2.5 goles totales con una cuota de 2.25, basado en la falta de gol del Schalke fuera de casa y las numerosas bajas ofensivas y defensivas de ambos equipos.