Dinamo Tiflis
Mondorf-les-BainsPor primera vez desde la temporada 2020/21, el Dinamo Tbilisi puede superar la primera ronda de clasificación de una competición europea. El conjunto georgiano trajo a casa una victoria mínima ante el modesto Mondorf‑les‑Bains (2‑1). No hay duda de que la presión sobre el club luxemburgués volverá a ser intensa. ¿Serán capaces los visitantes de soportarla?
El campeonato de Georgia está en plena ebullición y el club capitalino lucha por el primer puesto. El tramo más complicado ya quedó atrás. Tras sumar solo dos triunfos en los primeros doce partidos, el equipo se quedó sin entrenador. El nuevo técnico, Ketsbaia, implantó rápidamente un fútbol ofensivo en el Dinamo y empezó a cosechar resultados. En siete de los once encuentros disputados bajo su mando, los azulblancos han salido vencedores. La producción ofensiva ha mejorado notablemente: en la liga le endosaron cinco goles al Samgurali y seis al inferior Meskheti en la Copa de Georgia. Sin embargo, frente al más organizado Mondorf no lograron generar un volumen de ocasiones comparable.
El primer duelo con los luxemburgueses comenzó de forma ideal: en el minuto 19 ya ganaban 2‑0. El equipo georgiano aprovechó la desconexión del debutante europeo y con prácticamente sus dos primeros disparos lo puso en una situación muy complicada. Pero tras ese arranque fulgurante, el Dinamo no remató al rival. En la segunda mitad se replegó más atrás y, en el minuto 71, permitió que el contrario recortara distancias. Ese tramo pasivo no fue casualidad. El equipo acumula seis partidos consecutivos sin mantener la portería a cero. Los georgianos no gozaron de un dominio aplastante: el encuentro fue cerrado y pobre en ocasiones, y la diferencia la marcó la mayor eficacia de los actuales anfitriones.
La temporada 2026/27 fue la primera del club luxemburgués en el panorama europeo. Llegaron al histórico partido contra el Dinamo Tbilisi sin estar preparados, y eso se notó de inmediato. En el mercado de verano perdieron al central Ahmed Benhemine y al carrilero Yann Mathias. Así, en los puestos de carrilero derecho e izquierdo aparecieron jugadores no especialistas, y el centro de la defensa lo ocupó directamente un mediocentro. Además, cuatro futbolistas disputaron sus primeros partidos oficiales. Un bloque que no había podido engranar sus conexiones y que, por si fuera poco, utilizó a varios hombres en posiciones inusuales, fracasó en el arranque.
El primer encuentro demostró que el Mondorf no piensa rendirse por adelantado. Tras los dos rápidos goles encajados, los locales se rehicieron, cerraron los espacios libres y no permitieron que el favorito volviera a marcar en el resto del partido. Este fue el tercer duelo bajo la dirección de un nuevo técnico que pretende implantar un fútbol intenso y moderno. Los resultados aún no acompañan: tres partidos y tres derrotas con un global de 4‑9. Eso sí, el equipo solo está cogiendo forma tras el parón veraniego, mientras que el Dinamo cuenta con un ritmo competitivo pleno.
En la temporada 2025/26, el colegiado israelí dirigió 18 partidos oficiales y se consolidó como un árbitro que no perdona. De media, Levi mostró 5,1 tarjetas amarillas por encuentro y señaló 27,1 faltas. Además, expulsó a jugadores en uno de cada tres partidos, y concedió penaltis con aún más frecuencia (en 7 de los 18 encuentros).
La oportunidad del Mondorf en esta eliminatoria residía en el partido de casa, y la ha desperdiciado. En Georgia, las opciones de remontada serán casi inexistentes. Los futbolistas del Dinamo ya se han adaptado a las exigencias del nuevo entrenador y han encontrado su ritmo. Saben cuándo activar el modo defensivo, como en la Supercopa ante el Dila (0‑0, 4‑2 en penaltis), y cuándo lanzarse al ataque para marcar varios goles y lograr el resultado necesario.
En las tres temporadas anteriores, el club georgiano participó dos veces en competiciones europeas y se quedó sin victorias. En la campaña 2024/25 empató con el montenegrino Mornar Bar (1‑1), y un año antes cayó ante el maltés Hamrun Spartans (0‑1). Tras todas esas dolorosas eliminaciones en casa de los últimos años, el equipo querrá mostrarse ante su afición con su mejor versión. El Mondorf‑les‑Bains todavía no logra asimilar las ideas de su técnico. Sus jugadores actúan en defensa fuera de su posición natural, cometen errores y carecen de la experiencia necesaria para darle la vuelta a los partidos adversos. Tiene sentido apostar por una victoria convincente del Dinamo Tbilisi con un hándicap de -1,5 goles a cuota 2,04.
En cuanto a los goles: con el apoyo de su público y la diferencia de nivel, el Dinamo puede salir desde el primer minuto como protagonista y apostar por el ataque. En casa, en liga, promedia 1,5 goles por partido, así que no dudamos de que el club de Tbilisi disparará con acierto. Sin embargo, los azulblancos encajan una media de 1,2 tantos por encuentro, y como el Mondorf irá a remontar, podría producirse un intercambio de goles. Además, los visitantes cuentan con hombres de calidad en ataque. Tomamos el «ambos marcan – sí» a cuota 1,85.
No puedo relajarme en el partido de vuelta después de un 2-1. La ventaja es mínima y cualquier error podría costarnos caro. Confío en que mantendremos la intensidad y la concentración para asegurar el pase, sin darle margen al rival para una remontada.